Los pacenses estuvieron por debajo en el marcador durante 39 minutos y
59 segundos, para llevarse la victoria con un gran lanzamiento del
pívot portugués desde cuatro metros y echándose hacia atrás, ante la
oposición del ex jugador del Mideba, Adolfo Mora, ahora en las filas
del Joventut. Lourenço dedicó el triunfo a su compatriota Pedro
Gonçalves, un magnífico profesional que abandona el equipo al no tener
minutos de juego.
El Mideba Extremadura comenzó perdiendo de 10 puntos
pero fue capaz de remontar de forma extraordinaria con una gran defensa
y el acierto de Vargas y Cano en ataque. Cuando parecía todo perdido,
con 37-50 en los últimos 12 minutos, un parcial final de 21-8 dio la
vuelta a la tortilla ante el delirio en las gradas.
De inicio, el Joventut, con un quinteto altísimo en la
pista, dio un auténtico baño a su rival en el primer cuarto. Comenzó
con un 2-10 en el minuto 4,30. Curiosidades del destino, Hugo Lourenço
anotó la primera canasta del Mideba Extremadura y también haría la
última. El técnico Antonio Machón tuvo que pedir su primer tiempo
muerto ante la avalancha catalana que aumentaría a un 6-16 en el minuto
8. Blancas y Vargas acudieron al rescate pero otra canasta de Enric
Sanz con tiro adicional puso el choque en 6-19. Al final del primer
cuarto, 10-21.
En el segundo cuarto, el Mideba Extremadura comenzó a
presionar por toda la pista y recortó las diferencias a 7 puntos aunque
Sanz aumentaba el roto con dos canastas más. Entre Vargas, Muñoz y
Lourenço llevaban el peso ofensivo del equipo local y precisamente dos
puntos del portugués acercaban más que nunca a los pacenses con un
20-25, tras un parcial de 10-4. Pero cinco puntos consecutivos de
Adolfo Mora, y otra canasta de Enric Sanz volvieron a abrir una brecha
importante de 11 puntos, 21-32. Precisamente el jugador catalán cometió
su tercera falta al intentar parar una acción interior de Vargas, en un
momento de intercambio de canastas en el que el Mideba sacó tajada con
otra canasta de Vargas sobre la bocina que dejó el descanso en 33-39.
En el tercer cuarto se mantuvo el equilibrio. Los
catalanes salieron más fuertes para distanciarse de 13 puntos, 37-50,
pero el Mideba no se rindió y con la entrada del capitán Guachi volvió
a hacer un gran esfuerzo para lograr un parcial de 7-0 y situar la
contienda en 44-50.
La recta final
En el último, la buena defensa del Mideba y dos canastas
consecutivas de Cano pusieron el partido en un puño, 48-52 a falta de
seis minutos, forzando el tiempo muerto del jugador-entrenador
Castilla. Tres minutos después, un triple de Cano puso a los pacenses a
un punto, 53-54, a 2,45 para el final.
Tras varios tiros libres fallados por los visitantes,
una canasta de Vargas empató el partido a 55 con sólo 100 segundos por
jugarse. Sanz anotó desde cinco metros cuando quedaban 37 segundos para
volver a dar la ventaja a su equipo y posteriormente Cano convirtió un
tiro libre situando el choque en 56-57 a 28 segundos. El argentino
Gutenmayer falló sus dos tiros libres y el Mideba dispuso del último
ataque del partido, que sería el penúltimo ya que un tapón de Mora a
Tavío provocó un saque de fondo para los pacenses, y tras el mismo, la
canasta de Lourenço y la gloria.